Por Ondina Mazier
“Ten cuidado con lo que piensas,
porque tus pensamientos gobiernan tu vida”, éste
proverbio bíblico me introduce en una reflexión muy estrecha. ¿Realmente
estamos conscientes de cómo administrar y gobernar nuestra vida a través de lo
que pensamos?, según estudios científicos se cree que el ser humano genera
entre 10 mil y 50 mil pensamientos al día, pero cuántos de ellos son
necesarios?, ¿positivos? o ¿inútiles?, ¿cuántos pensamientos de éstos nos
edifican?. He ahí el dilema, estamos anuentes en aceptar de que nadie puede
decidir que pensar, pero si tener el discernimiento preciso para administrar o
gestionar estos pensamientos, el ser humano posee un filtro intelectual que permite
identificar la calidad de lo que pensamos aunque sabemos que la mente es la parte del ser
humano menos comprendida y menos conocida, en otras palabras no está comprobado
científicamente de donde vienen los pensamientos.
Pero,
¿Qué es la mente o psique?, según la psicología la mente es la manera más
adecuada para darle nombre a la conciencia y al entendimiento, Según Jaime
Despree en un artículo virtual sobre el entendimiento de la mente; ésta no es
materia de la neurología sino de la filosofía y, en cierta medida, también de
la psicología. La mente es la actitud
que tomamos ante ciertas circunstancias de la vida, es decir, nuestros pensamientos y nuestras actitudes.
Nuestra mente reaccionará en dependencia de los hábitos que han sido formados
en nosotros, en la forma en que nos criaron nuestros padres, las circunstancias
de la vida que hayamos atravesado, en la región del mundo que nos tocó nacer, si
crecimos con nuestros padres y si fuimos amados por ellos, factores endógenos y
exógenos, todos estos elementos mencionados determinan la calidad de nuestros pensamientos de forma
involuntaria.
Existe
un fenómeno cada vez en aumento en el núcleo de nuestras sociedades y es la
contaminación emocional, como lo manifiesta la Master Eva Romano “el ecosistema emocional humano está
perturbado y necesita una urgente tarea de desintoxicación y preservación, hace
tiempo se conoce que recibimos más contaminación ambiental que atmosférica”.
Por ello podemos asegurar que tras de cada problemática o fenómeno social como
la violencia, enfermedades terminales, intolerancia, el stress tienen su
asidero o su génesis en lo espiritual del hombre, la mente; así lo señala esta
misma autora que la Ecología Emocional[1] esgrime un principio según el cual lo profundo
de la espiritualidad está en lo cotidiano y en lo ordinario y es allí donde hay
que buscarlo y honrarlo.
Los
pensamientos repercuten en todo nuestro entorno pueden enfermarnos o pueden
hacernos exitosos es el llamado poder de la atracción; cuando nuestra vida es
armónica y coherente desprendemos la empatía espiritual que nos acercará a personas con las mismas características
que las nuestras, igualmente si somos personas vacías o incompletas.
Según
la Profesora Eva Romano existe un vínculo preponderante entre las emociones y la
mente y cuando estas dos se desconectan de su condición de socias se embarcan
en una batalla sin solución en la que todos perdemos, si perdemos en el campo
de la mente perdemos en el campo de la vida, si no renovamos la mente aun
cuando tengamos un propósito brillante para nosotros no podemos observar el camino
que nos llevará hasta ahí. Pero, ¿en qué consiste la renovación de la mente? y ¿cómo poder
mantener una salud mental activa?
Una
mente no procesada o no renovada se convertirá en un impedimento para alcanzar metas, para
conquistar nuestro equilibrio personal, y hasta para ganar batallas en el área
de la salud. Una mente renovada es aquella que tiene un balance consiste en la
desintoxicación de prejuicios, negativismos, envidias, celos, iras, contiendas,
pensamientos de fracaso, cambiar hábitos, liberarnos de adicciones ya sea
emocionales o físicas. La renovatio locución latina que consiste en sustituir una cosa vieja por otra
nueva y volver a una mente te limpia, pura y libre de ataduras.
La
principal pauta para la renovación de la mente y tener un dominio pleno de ella
para administrar lo que pensamos parte de la paz interior, sentirnos en paz
primeramente con Dios, luego con nosotros mismos, saber que somos amados e
importantes y sobre todo aceptarnos. La paz es una plataforma en la que se
construyen o edifican amor, felicidad, verdad elementos importantes para ser
personas completas, plenas y establecer relaciones interpersonales saludables.
También
la forma de renovarnos según la biblia la podemos encontrar en la carta a
Filipenses capítulo 4 versículo 8 y 9 respectivamente que cita así “….piensen en todo lo que
es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno;
piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es
agradable y merece ser alabado.” Nos referimos a cambiar
pensamientos por otros.
Otro
elemento importante para mantener el equilibrio, la renovación y la salud
mental, espiritual y física es tener un propósito en la vida, la búsqueda de un
propósito ha dejado a las personas inciertas durante mucho tiempo porque no
saben dónde iniciar o sobre donde construir éste, pero según mi personal
opinión todo inicia en Dios pero no desde la perspectiva egocéntrica de
autorrealización, saber que no somos un accidente y que Dios pensó todo lo de
nosotros desde antes que naciéramos. Cuando logramos comprender esto y sabemos
que tenemos un destino nos ahorramos tiempo, energía, lágrimas y hasta dinero.
No
es suerte, no es la condición económica, no es la familia que tengas es lo que
creas de ti mismo, es tener un espíritu positivo de la mente que consiste
precisamente como lo cita Anthony Strano en su libro El potencial del
pensamiento positivo que el pensar de
forma positiva no significa que ignoremos la realidad a nuestro alrededor y
pretender vivir en lo irreal o pretender ser otro. Si no nos detenemos un minuto de nuestra agitada
vida e invertir también tiempo para reflexionar sobre nuestros pensamientos así
como invertimos tiempo en nuestro hombre externo-considero que más importante
que éste es el hombre interior ya que dependiendo de lo que tengamos dentro
siempre se reflejará por fuera- seremos personas simples dominadas por la
psiquis y no nosotros a ella.
[1]
Según los creadores de este
concepto Jaume Soler & Mercè Conangla, La Ecología Emocional
El arte de la sostenibilidad emocional, se trata de gestionar nuestra energía
emocional de forma creativa y amorosa de tal forma que sirva para mejorarnos
como personas, aumentar la calidad de nuestras relaciones y respetar y cuidar
nuestro mundo.
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